Una de las cosas más habituales que nos encontramos cuando hablamos de educación sexual en el aula, es que algunos niños (hablamos de niños varones como ya intuiréis), ya están siendo “educados” en la desconexión emocional.

Suelen ser niños cuyos padres (hombres), dejan de tener un contacto físico cariñoso a partir de los 6, 7, 8 años, dejan de acariciarles, dejan de tocarles y sus “muestras de amor” se transforman en frases del tipo:
“¡Venga, tú puedes! ¡vamos machote! ¡no seas nenaza! Los niños no lloran…
Algunos padres abandonan este afecto físico por la creencia de que este tipo de amor, volverá a sus hijos más vulnerables, o quizá homosexuales, como si la orientación sexual se contagiase y por supuesto hubiera que evitarla a toda costa.
Esto tiene que ver con la mochila que esos padres tienes a las espaldas y que todavía no han mirado. El salto generacional, nos atraviesa a todas las personas, y el modelo educacional en según que hombres, todavía es algo frágil.
Son esos niños quienes más necesitan referentes masculinos más allá de la masculinidad tradicional dominante y se encuentran con grandes dificultades para encontrarlos. Fuera del ambiente familiar nos encontramos con pocos maestros y educadores, pocos hombres cuya profesión tenga que ver con la educación y los cuidados y entonces ¿dónde mirarse para ir construyéndose? Afortunadamente cada vez hay más hombres que cuidan, que nutren y empatizan, esto también lo tenemos muy claro, pero aún así, la tarea aún está muy pendiente.
Detrás de todo este fenómeno, también está el poco valor de los cuidados, tradicionalmente encargados a las mujeres, madres, maestras, educadoras… No se trata sólo de desaprender, sino de cultivar lo hermoso de cuidarnos entre todas las personas. A través de poner en valor los cuidados y los afectos, trabajamos vincularnos más allá de la violencia, la competitividad o la agresividad.
Algunos niños, chicos y hombres siguen mostrando resistencia en aprender de las niñas, de las chicas y las mujeres y mientras esto no cambie, la desigualdad y sus consecuencias continuará presente.
Como respuesta a esta situación y a petición de las familias, hemos desarrollado un nuevo taller: DE LA CURIOSIDAD AL PLACER. Taller de educación sexual para chicos. Hemos pensado este taller como un espacio seguro y respetuoso para hablar sobre sexualidad, cuerpo y emociones, dirigido a chicos preadolescentes que deseen reflexionar sobre su cuerpo, su sexualidad y el placer. Una sesión enfocada en entender cómo funciona el cuerpo y los cambios físicos y emocionales que ya ocurren y los que podrían venir en el futuro.

Abordamos la reflexión crítica de mitos y presiones que pueden dañarles, así como conceptos de responsabilidad afectiva, respeto mutuo y autocuidado. Se fomentará un entorno participativo y empático, con dinámicas y actividades diseñadas para acompañar el aprendizaje de forma clara. Si estáis interesadas en esta formación para vuestros hijos, grupo de compañeros de clase, alumnos, la podéis solicitar a través del correo electrónico: formaciones@sexducacion.com
Equipo Sexducacion