¿QUÉ DICES TÍO?

texto de José Manuel Narváez

En las clases de la ESO, en los casos que nos hemos encontrado al impartir una charla sobre Prevención de Violencia de Género, cuando se produce algún acto violento sobre algún alumno o alumna por parte de otros alumn@s, la respuesta del resto de la clase suele ser de silencio. “El silencio es cómplice”, solemos decir en las charlas que impartimos. Este silencio coloca al alumnado de parte de los maltratadores, que suelen ser más chicos que chicas…

El resto de la clase no suele hablar por miedo a represalias de estos “líderes negativos” o, porque no les llamen “sapos” o lo que es lo mismo, chivatos… A estas edades les cuesta agruparse para enfrentarse a una situación injusta, o asumir que no son chivatos porque digan quien está abusando de un compañero/a.

El tránsito hacia espacios en los que los chicos puedan denunciar las injusticias de otros chicos, con respecto a cualquier tipo de violencia es el objetivo deseable al que nos tenemos que encaminar los hombres.

Si asociamos el razonamiento anterior con la Violencia de Género actual y analizamos algunas campañas publicitarias de los últimos años, veremos que algunas van dirigidas a la concienciación social, otras van dirigidas a que las víctimas denuncien, y otras han ido evolucionando y ponen en el centro de las miradas a los hombres que maltratan, incluso rectificando algunos textos de campañas anteriores, para que no parezca que las víctimas tienen la culpa de su situación por no denunciar.

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No estoy seguro de que las campañas dirigidas a hombres maltratadores tengan efecto en ellos, porque los hombres que maltratan minimizan literalmente sus comportamientos con respecto a sus víctimas y además generalmente las responsabilizan a ellas de sus comportamientos violentos.

En mi opinión,  estas campañas dirigidas a hombres maltratadores, tienen efectos de concienciación en el resto de la población y también tranquilizadores para algunos hombres, que no se identifican con esos comportamientos violentos.

Los hombres que controlan y maltratan a las mujeres de su entorno, los claramente reconocibles, esos hombres NO se sienten interpelados por las campañas publicitarias que hoy en día nos llegan a través de los medios de comunicación.

No hay salida. sexducacion

No hay salida. mal.tratador. sexducacion

Quizá habría que cambiar el “target” o público objetivo al que van dirigidas las campañas.

Vuelvo a retomar en este punto el razonamiento con el que empecé este texto, ya que he podido visionar un vídeo de una campaña publicitaria argentina contra la violencia de género de la Fundación Avon, que precisamente lo que hace es cambiar claramente el público objetivo al que va dirigida la campaña.

En esta campaña, en uno de sus vídeos se representa una escena en la que un amigo va a recoger a otro en moto. Discuten y uno le dice a otro que pare, que no siga acosando verbalmente a una chica que casualmente pasa por allí, que es violento lo que está haciendo, que está provocando miedo. Le llega a decir si es un animal que no se puede controlar…

Eureka!!!! Esta campaña ha dado con el quid de la cuestión… Parece que esta campaña ha virado dirigiendo su objetivo hacia el entorno, el grupo de amigos de alguien acosador, machista, violento, etc. Son sus amigos, los que han de “bloquear y desactivar” sus burlas, sus gracias y confrontar comportamientos injustos de esta clase de chicos.

En las clases, los violentos, los que realizan acoso escolar, los que se pasan verbalmente o quieren demostrar su “hombría” suelen tener seguidores y también seguidoras que les ríen las gracias…En las aulas, prácticamente nadie les confronta.

En una clase en la que acababa de entrar, había un chico que lloraba en la segunda fila. Pregunté que le pasaba, me dijeron que alguien le había pegado en los vestuarios del gimnasio. Había más de 12 chicos, pero “ninguno vio nada”, eran chicos de primero de la ESO, de 12-13 años. Después se averiguó que habían sido dos compañeros de clase, me sorprendió que uno de ellos era especialmente pequeño, a pesar de eso nadie se atrevió a contármelo.

Esta campaña incide en el hecho de poder confrontar algo que no te gusta de un amigo, que no cuadra con tus valores y tu forma de ver el mundo y que además implica acoso hacia una mujer. Es importante ser conscientes desde edades tempranas que no podemos ser cómplices.

Lo cierto, como me dijo un alumno en una clase, es que no es tan fácil convencer a alguien tan rápidamente como en este anuncio. Yo le contesté que tenemos que intentarlo.

En mis charlas, en los cursos de primero de la ESO, les pregunto si conocen algún caso de injusticia sobre algún compañero o compañera de clase o del instituto. Después de hablar de lo que significa el silencio, les propongo que se comprometan activamente a actuar ante cualquier injusticia de la que puedan tener conocimiento en el Instituto y que la comuniquen a personas adultas de confianza del entorno escolar o a mí si así lo desean. Suelen comprometerse a actuar.

Hemos plantado una semilla, que en un futuro puede que florezca y confronte situaciones injustas, centrándonos principalmente situaciones machistas.